ALBERTO GINASTERA- MALAMBO
Cuando bailan los peones
se estremece la tierra
con los golpes de su taconeo.
Los violentos giros de sus facones.
Han terminado el día de faena.
Mañana los espera más violencia
a manos de los capataces. Mientras tanto
se divierten con asado y mate
y aguardiente. Son dóciles
pero resentidos. Como los agregados
de todas partes del mundo. Campesinos
que pertenecen a un dueño y a la tierra.
Especie en extinción. Se mueven
las multinacionales, con maquinaria
eficiente. No caben los obreros
en el proyecto del capitalismo avanzado.
ALDEMARO ROMERO—FUGA CON PAJARILLO
Hijo de extranjeros, siempre con miedo
de decir algo que no correspondiera,
de meter en problemas a sus padres.
Viviendo entre inmigrantes cuyo sueño
casi se correspondía con el suyo.
Bailando el joropo como el que más,
comiendo arepas, hallacas, asado negro
tomando carate de ajonjolí, y chicha,
quiso ser de los tuyos, pisar tierra.
Pero nunca pudo desprenderse
de la fatal mancha de plátano,
esa lepra de lealtad insana
a una isla que nunca fue madre.
Y ahora, eres otro espejismo.
Ay, Venezuela, cómo le dueles.
ANTONIO ESTÉVEZ- MEDIODIA EN EL LLANO
No debió haber nacido en la colonia.
Debió haber nacido en la dictadura
nacionalista, donde se sabe
si se es o no se es, no que el estatus
no está en juego porque apremia
la hambruna y el vasallaje.
Pero el destino le jugó una jugarreta.
Vino a parar al Imperio demokracia
donde lo espera la miseria y la muerte
Lugares todos espejismos, fantasmas.
La patria es tan sólo imaginario
irrealizable. Planeta quimera.
REVUELTAS-GUILLÉN-SENSEMAYÁ¿Quién pide sacrificar la sierpe
para complacer a un dios patriarca
que no la sabe reconocer como flexible
y sinuosa hermana de su atributo?
Ouroboros se alimenta de su propia cola.
Gira siempre sobre si mismo.
Es anterior a todo falo. Y es falo
cuando se contonea, hipnotizando
a su próxima víctima amante.
¿Inmolar la Drakaina,? Deicidio.
Guarda los orificios de la Madre Tierra.
Naga, arrópanos en tu capucha,
danos el cuajo de tus colmillos.
Conduce a constelaciones y orificios,
la sabiduría de la vida y la muerte.
CARREÑO-MARGARITEÑAEn ninguna isla
se puede llegar a ninguna parte
excepto al mar
que impone su frontera azul
e inapelable.
Toda isla
es la más hermosa de las cárceles.
Da la ilusión de movimiento absoluto
hasta que los tiburones hablan:
naden o mueran.
Toda isla
tiene contado el tiempo. Sube
la marea mientras el planeta
se recompone. Paz del cataclismo.
Las aguas recuperan lo que es suyo.
Alfredo Villanueva Collado (Santurce, P.R., 1944). B.A, MA. Universidad de Puerto Rico. Ph.D. Literatura Comparada, SUNY Binghamton, 1974. Profesor jubilado y Emérito de Hostos Community College, City University of NY. Poemarios: Las transformaciones del vidrio (1985), Grimorio (1988), Guerrilla fantasma (1989), En el Imperio de la papa frita (1989), La voz de la mujer que llevo dentro (1990) Pato salvaje (1991) Entre la inocencia y la manzana: Antología (1996); La voz de su dueño, (1999), De antiguo amor (2003); Pan errante (2005); y Mala leche (2006). Primer premio de Casa tomada, NY, cuento y poesía, 2006. Mención cuento, 2006, Ateneo Puertorriqueño. Antologizado en Where Angels Tread at Dawn (Lippincott 1990); Papiros de Babel (UPR 1991); Cuentos Hispánicos de Estados Unidos (Arte Publico Press 1993); Low Rent (Grove Press, 1994); Hecho(s) en Nueva York: Cuentos (Latino Press, 1994), PoeSIDA (Ollantay: 1996), Noche Buena: Hispanic American Christmas Stories (Oxford, 2000), Literatura Puertorriqueña del Siglo XX: Antologia (UPR 2004), El verbo descerrajado (ASOLAPO, 2005), Los otros cuerpos ( Editorial Tiempo 2008). Ha publicado en revistas tales como: La nuez, Poesía de Venezuela, Revista actual, Hybrido, Exégesis, Cuadernos de poesía, Brújula/Compass, Taller al aire libre, Sinalefa, Correo latino, INTI, SIDAhora, Transimagen, Tercer milenio, Pliego de murmurios. También ha publicado en revistas cibernéticas como Isla negra, Palavreiros, Desde el límite, Enkidu, Misioletras, Bestiario, Portal Agonía, Letras libres, ABRACE, LART, Contratiempo, BulErías, y Letras salvajes. Se le puede escribir a
alfavil@aol.com