martes, mayo 21, 2013

Y el Nobel de Literatura es para...


El premio Nobel de Literatura 2012, Mo Yan junto a su mujer Inlan Du. / France Press
Por primera vez en la historia de los premios Nobel, la Academia sueca contribuye a la rumorología que precede a la entrega del galardón literario y lanza un mensaje en su perfil de Twitter: "5 candidatos han sido elegidos para el premio Nobel de Literatura 2013, según la Secretaría Permanente de la Academia sueca". Y hasta ahí pueden leer. No hay referencias a posibles candidatos, géneros literarios o países predilectos.
 
En las quinielas que bullen al comienzo del otoño, en octubre, cuando se conoce el galardonado, son ya más que habituales Philip Roth, ahora ya retirado, el escritor japonés Haruki Murakami, los estadounidenses Don DeLillo, Joyce Carol Oates o Cormac McCarthy. Desde Canadá siempre suenan Margaret Atwood y Alice Munro. Un clásico como el neerlandés Cees Nooteboom también aparece bien situado. En los últimos años, Bob Dylan se había hecho un hueco en las apuestas.
 
Entre los autores en lengua castellana —cuyo último ganador fue el peruano Mario Vargas Llosa en 2010— aparece Javier Marías. En lengua portuguesa, António Lobo Antunes.
 
La Academia insiste siempre en que solo premia a autores y no a literaturas ni países, aunque sus elecciones parecen llevarse a veces más por cuestiones políticas o por el criterio de rotación geográfica que por la calidad literaria.
 
Fuente: El país
 

martes, mayo 14, 2013

Las grandes editoriales se olvidan de la literatura

Las grandes editoriales se olvidan de la literaturaEn la mesa que se celebra la tradicional comida del último San Jordi convocada por una de las tres grandes editoriales de este país hay cerca de cuarenta comensales. Entre ellos un escritor. El resto son presentadores de televisión y radio, políticos en activo, políticos retirados, tertulianos, cantantes, protagonistas de docurealities y docushows, especies sensacionales con ventas prometedoras. El escritor es el premiado con el galardón de más popular de la casa; no tiene nada que hacer con el 10% de los espectadores que comprarán el libro de su estrella preferida. Al menos esas son las cuentas que espera cuadrar el grupo para salvar otro año, y van cinco, de caída de ventas al 20%.     
 
En estos momentos críticos, el mundo editorial ha quedado dividido en dos bandos irreconciliables: el del vicio y el de la virtud. Ese es el panorama que pinta el joven editor francés Thierry Discepolo, que hace dos años publicó con gran revuelo en su país La traición de los editores –que ahora recupera al castellano Trama editorial-, en el que asegura que del lado del vicio están los grandes grupos editoriales con “intenciones tan dudosas como su capital” y cuyos editores “han sido reducidos al papel de máquinas de generar beneficios, propaganda y diversión”.
 
Del lado de la virtud, como se pueden imaginar, las pequeñas editoriales independientes con capital familiar, que “garantizan los valores sagrados del oficio”, como el pluralismo, la libertad de expresión y la perennidad del patrimonio cultural. La visión maniquea de Discepolo –director editorial de Agone, sello independiente fundado por él mismo en 1998 y dedicado a la crítica política, la historia social y la filosofía- divide la edición entre bien y mal: los editores independientes dan razón de ser al oficio como productores de libros que no son exclusivamente un objeto de consumo.
Los libros no venden
 
Frente a la línea pura coloca a las grandes, que “sustituyen la política editorial por una estrategia de comunicación”. Así es como la puerta de los libros se abre a los fenómenos televisivos y se olvida de los títulos literarios y exigentes. Sin paños calientes: el gigantismo de los grupos editoriales, fusionados en sus actividades “con la industria del ocio” y sumidos a la lógica de la rentabilidad, pone en peligro el tipo de libros que se leen y se discuten. El negocio ya no está tanto en la venta de libros como en la venta de las propias editoriales, resume el editor francés cuya experiencia es similar a la española. “Pero para que segunda operación pueda llevarse a cabo, es necesario que la primera lo haga posible”.
 
Hay nombres en esta historia de la degradación editorial que levantan ampollas, el mayor de todos es el de André Schiffrin (París, 1935), al que podríamos calificar de editor pero nos quedaríamos muy cortos al intentar resumir la figura de alguien con un sentido único de la responsabilidad respecto a la sociedad en la que crece, vive y trabaja. Ha dejado su labor escrita en los libros La edición sin editores, El control de la palabra y Una educación política (Península), donde se aclara que tiene la mayor experiencia en OPAs editoriales del mundo. Su padre fundó a principios de los cuarenta Pantheon Books y Random House la compró años más tarde.
 
El grupo “descubrió la incompatibilidad radical” entre ellos y el oficio de editor de libros exigentes tal y como Schiffrin lo hacía. La actividad comercial de este tipo de libros era de un 3%, mientras que sus nuevos dueños aspiraban a un 25%. Schiffrin, sometido a los dictados de la rentabilidad y lo comercial para hacer frente al crecimiento anual del 10% con un beneficio del 15% que le demandan, decide dimitir con su equipo al completo y fundar, acompañado de algunos autores, un nuevo sello: The New Press. Un lugar en el que las previsiones de venta son inferiores a varias decenas de miles de ejemplares –a las que la mayoría de los libros no pueden aspirar- pero suficientes para mantener un negocio familiar que sigue considerando el libro como una herramienta de lucha y emancipación.   
 
Digestión rápida
 
El autor de La traición de los editores cree que el último cuarto de siglo ofrece el balance menos favorable entre la proliferación inédita de libros y la regresión social y política sin precedentes. “La distancia cada vez es más grande entre las promesas de emancipación y su realización”, explica. Es decir, la inflación de libros que son más un producto que una obra, hechos rápido, leídos rápido y rápidamente olvidados, destinados a asegurar ventas masivas en plazos muy breves, es una estrategia de otro tipo de negocios.
 
“La sobreproducción perpetúa la tiranía de la novedad, favoreciendo libros de factura y venta rápidas que no sólo se quitan el sitio los unos a los otros, sino sobre todo a los libros más exigentes”. Por eso se pregunta, con mucha ironía, el editor ¿hasta cuándo los propietarios de fábricas de escopetas o de misiles van a gastar su tiempo y arriesgar su dinero intentando obtener beneficios de los libros?  
 
Discepolo deja claro que unos editores hacen carrera y otros libros. Pero incluso estos últimos, los editores virtuosos en manos de empresarios, no se libran de la paradoja de un buen profesional que aumenta el volumen de facturación y el valor mercantil de la empresa de su accionista principal lo suficiente como para que éste adquiera otros sellos. Hasta que llegue el momento de vender todo el lote para multiplicar por diez el potencial de sus beneficios.
 
Uno de esos editores virtuosos y desengañados es Hervé de la Martinière, que abandonó Hachette tras 15 años para ser “libre” y declarar la guerra a la “tentación totalitaria” de los grandes grupos como el que dejó. En la prensa lanzó un llamamiento a sus compañeros a quienes advirtió que “por mucho que queráis afirmar vuestra independencia, vuestra libertad está sometida a los directores financieros y vuestro trabajo como editores depende totalmente de una logística que es, con mucho, la principal fuente de rentabilidad del grupo Hachette”.
 
Virtuosos y viciosos juntos y revueltos en un territorio muy limitado: la tierra de las librerías, con una superficie en metros cuadrados de expositores y en metros lineales de estanterías. Donde los libros se empujan unos a otros, donde el pez grande es el que manda y el que pone todos los medios a su alcance para hacer menos visibles a sus competidores. “A las pequeñas editoriales les corresponde la explotación lenta y la recuperación arriesgada de lo que haya podido escapara a las grandes”, según deseos de Discepolo. El editor recupera al filósofo Jean Zéboulon para soltar el mordisco mortal: “Los regímenes totalitarios queman libros, la democracia los ahoga”.   
 
Fuente: el confidencial

sábado, mayo 11, 2013

Presentación del libro César Vallejo, Poeta universal‏

 
 
PRESENTACIÓN
DEL LIBRO
 
"CÉSAR VALLEJO: POETA UNIVERSAL"
DE LA DRA. MARA L. GARCÍA
 
5:55 PM. PRESENTACIÓN A CARGO
DEL DR. WALTER VÁSQUEZ VEJARANO
EX-PRESIDENTE DE LA CORTE SUPREMA
DE LA REPÚBLICA Y DEL PODER JUDICIAL DEL PERÚ
 
6:15 PM. DRA. MARA L. GARCÍA
CONFERENCIA MAGISTRAL
"CÉSAR VALLEJO: POETA UNIVERSAL"

Martes 14 de mayo
5:55pm
 
Casa de la Literatura Peruana
 
INGRESO LIBRE

miércoles, mayo 08, 2013

Los nudos de la noche de Silvia Ortiz

 Se presentará el poemario de nuestra amiga la poeta Silvia Ortiz
Los Nudos de la noche
 
comentan:
Willy Gómez
Elid Rafael Brindis
 
Día: 9 de mayo
hora: 7:00pm
Lugar: Instituto Raúl Porras Barrenechea (Miraflores-Lima)
 
INGRESO LIBRE

lunes, mayo 06, 2013

Escribir una novela es bajar a un segundo subsuelo bastante oscuro: Murakami



"Para crear alguna cosa, los novelistas o los músicos tienen necesidad de bajar la escalera y encontrar un pasadizo que los lleve al segundo subsuelo", dijo el escritor durante su primer discurso público en Japón en 18 años.
 
Escribir una novela es como bajar al fondo de un segundo subsuelo bastante oscuro, cuyas salidas usted desconoce, declaró el lunes durante una rara aparición en público el escritor japonés más prestigioso y reconocido en el mundo, Haruki Murakami.
Murakami, un hombre secreto que no suele aceptar muchas entrevistas, dio una conferencia en Kioto titulada "Mirar el alma y escribir", en homenaje al psicólogo Hayao Kawai, amigo fallecido recientemente.

"Para crear alguna cosa, los novelistas o los músicos tienen necesidad de bajar la escalera y encontrar un pasadizo que los lleve al segundo subsuelo", explicó Murakami, siguiendo con la metáfora entre un edificio y el alma.

Unos 500 admiradores, escogidos por sorteo, pudieron asistir a este encuentro excepcional en la Universidad de Kioto, primer discurso público en 18 años de este autor.

Los periodistas fueron admitidos, pero no estaban autorizados a grabar sus palabras ni a tomarle fotos.

Murakami justificó la rareza de sus apariciones por su firme voluntad de pasearse en paz y no ser reconocido ni molestado en las calles.

"Por favor, considérenme como una especie en vías de extinción y conténtense con observarme tranquilamente de lejos (...) si eventualmente intentan hablarme o tocarme, puedo sentirme intimidado y morderlos. Entonces, por favor, sean prudentes", insistió.

Según los medios japoneses, las últimas apariciones públicas de Murakami en Japón fueron durante las sesiones de lectura que siguieron al terremoto de 1995 que destruyó una gran parte de la ciudad de Kobe (oeste) y causó la muerte a 6 mil 400 personas.

La conferencia del lunes seguía a la aparición, hace menos de un mes, de la última obra del escritor, "El sin color Sukuru Tazaki y sus años de peregrinación", editada en un millón de ejemplares. Se trata de su primer libro después del tercer volumen de 1Q84, que salió en 2010 en Japón.

Esta novela de 370 páginas cuenta la historia de Sukuru Tazaki, un joven que se enfrenta a su pasado, sirviéndose de una historia de amor para salir de su mala racha. El escritor dijo que había vivido algo similar.

"Cuando usted está realmente mal, quiere esconder su traumatismo a los demás e intentar echar para adelante, pero no es una cosa fácil", dijo.

Murakami contó un recuerdo del día que entrevistó a una joven mujer que acababa de perder a su marido en el atentado con gas sarín perpetrado por los miembros de la secta Aum ("Verdad suprema") en el metro de Tokio en 1995.

"Fue aproximadamente una media hora más tarde, cuando yo iba en el tren después de la entrevista, cuando me atacó el llanto. No pude parar de llorar durante una hora".

Murakami afirma no obstante que lo que más le gusta es reír y hacer reír.

"Hay gente que me dice que lloró al leer mis novelas, pero me pongo más feliz si me dicen que se rieron. La tristeza es algo muy personal, que prolonga la introversión. Pero la risa es una cosa más general que se propaga entre las personas", explica Murakami, considerado como uno de los autores japoneses contemporáneos más importantes, de fama internacional, y a quien se cita desde hace varios años como un futuro Premio Nobel.

Sus libros, en los que el absurdo se mezcla con el malestar social de japoneses fuera de lo común, han sido traducidos a unos 40 idiomas.
 
Fuente: La Jornada en línea

miércoles, mayo 01, 2013

GRUPO PARASOMNIA estará presente en el Ciclón de Poesía de Chiclayo

CICLÓN DE POESÍA EN CHICLAYO: 
Foto: CICLÓN DE POESÍA EN CHICLAYO: 
GRUPO PARASOMNIA estará presente en el Ciclón de Poesía de Chiclayo. Este sábado 04 de mayo. Saludamos a nuestros hermanos y amigos de Chiclayo: pronto nos veremos compartiremos una agradable velada. 
Además, les deseamos a todos(as) un feliz día Feriado, por el Día Internacional del Trabajo.

CICLÓN DE POESÍA EN CHICLAYO:
GRUPO PARASOMNIA estará presente en el Ciclón de Poesía de Chiclayo
 
 Alfredo Coello
Luis Medina
Efraín Altamirano
Blanca Segura
Eduardo Cabezudo
 
Por Chiclayo
Matilde Granados
Lourdes Díaz
Cecilia Gastelo
 
Este sábado 04 de mayo
7.30pm 
 
INGRESO LIBRE
 


sábado, abril 27, 2013

Europeos buscan literatura mexicana

México busca refrendar su prestigio como invitado de honor en el Salón del Libro de Ginebra  

Aspectos de la pasada edición del Salón del Libro de Ginebra. Fotos: Conaculta
Aspectos de la pasada edición del Salón del Libro de Ginebra. Fotos: Conaculta

Los francófonos tienen ganas de leer a más escritores mexicanos nuevos y de géneros literarios más variados, afirma el escritor y editor Philippe Ollé-Laprune (1962).

Quien realiza desde hace más de 20 años una importante labor de intercambio cultural entre Francia y América Latina piensa que las letras mexicanas contemporáneas tienen buena presencia y acogida en los países francófonos y que es tiempo de consolidarlas.
 
“Es la época de confirmar, de mostrar un panorama más amplio, de abrirse a otros autores, de llevar una relación de fondo. Hay ganas de leer autores nuevos y más géneros y debemos consolidar todo esto”, agrega en entrevista con Excélsior.
 
El promotor y traductor comenta que la 27 edición del Salón del Libro de Ginebra, al que México asistirá como país invitado de honor a partir del próximo miércoles, es “una buena oportunidad” para reforzar el prestigio construido, ya que el encuentro librero suizo es “uno de los cinco más importantes de Europa”.
 
Para llevar su obra a este “lugar de mucho cruce”, al que no sólo acuden editores en lengua francesa, sino italiana y alemana, el curador del pabellón mexicano seleccionó a 15 autores de diferentes generaciones y géneros, entre quienes destacan Margo Glantz, Elsa Cross, Alberto Ruy Sánchez, Enrique Serna, Guadalupe Loaeza, Fabio Morábito y Álvaro Uribe.
 
En un espacio de 400 metros cuadrados, el Conaculta y la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana exhibirán alrededor de cinco mil títulos a los más de 100 mil visitantes que espera el Salón durante sus cinco días de actividades.
 
Para Ollé-Laprune, esta presencia de las letras mexicanas en Ginebra es el comienzo de una nueva etapa. “Durante mucho tiempo, las traducciones de las obras de escritores mexicanos a la lengua francesa eran muy escasas y no había realmente un panorama completo al respecto.
 
“En 2009, México fue invitado de honor al Salón del Libro de París y, como lo pudimos planear con más tiempo, durante dos años se hicieron propuestas a editoriales francesas. Se usó la mecánica del Programa de Apoyo a la Traducción (Protrad) y, finalmente, logramos publicar 45 novedades para el Salón. Jamás había pasado en las letras mexicanas una operación de ese tamaño”, recuerda.
 
Según datos del Protrad, aportados por la Dirección de Publicaciones del Conaculta, se han otorgado de 2000 al 2011 los apoyos para que diversas editoriales, sobre todo de Francia, pero también de Canadá y Bélgica, publiquen 60 títulos de autores mexicanos tanto jóvenes como de reconocido prestigio.
 
“Lo que me da gusto ver es que algunos autores han seguido publicando con su editorial, como David Toscana en Éditions Zulma, que abrió después la puerta para los cuentos de Eduardo Antonio Parra, y Enrique Serna en Métaillé, en la que pronto publicará su novela La sangre erguida”.
 
El director de la Casa Refugio Citlaltépetl advierte que nadie sabe qué autor vende más, porque los editores no hablan de esas cosas. “Nuestro trabajo debe ser pensar cómo representar mejor a la literatura mexicana en letras francesas y no en el terreno del mercado. Hemos despertado el interés. Antes había como un freno y ahora se ha logrado un flujo normal de las cosas”, añade.
 
Enrique Serna, quien con la novela mencionada posee cuatro títulos en francés, destaca que, fuera de México, Francia es el único país donde considera que tiene lectores: “En 2009 fuimos al Salón del Libro de París más de 40 autores y en todas las presentaciones había mucha gente. Creo que hay más curiosidad por nuestra literatura en Francia que en España”, indica.
 
Quien ofrece a los lectores francófonos además sus títulos Amores de segunda mano, Uno soñaba que era rey y El miedo a los animales espera que su obra también sea recibida cálidamente en el Salón del Libro de Ginebra, a donde asiste por primera vez.
 
El poeta Hernán Bravo Varela explica que tiene una gran expectativa de participar en un encuentro librero donde México no había tenido una presencia fuerte y que, además, será su mayor experiencia con los lectores francófonos, pues hasta ahora su poesía sólo se ha publicado en algunas revistas francesas.
 
En 2011, detalla, asistió con Luis Felipe Fabré, otro de los poetas invitados a Ginebra, al Mercado de la Poesía de París, donde la respuesta del público fue “maravillosa, gustó mucho nuestra poesía”. Dice que en Ginebra el reto es mayor porque compartirá escenario con autores reconocidos.
 
El Pabellón de México organizó seis conferencias, seis mesas de reflexión y análisis, entre las que destaca un homenaje a Carlos Fuentes, lecturas de poesía y dramatizada, además de una exposición fotográfica de Flor Garduño, cine y una muestra gastronómica.
 
Fuente: Excelsior

lunes, abril 22, 2013

El Formentor rinde tributo a la literatura de Javier Marías

El escritor madrileño Javier Marías.

En mitad del proceso de creación  de la que podría ser su próxima novela, Javier Marías ha recibido la noticia de que se le otorgaba el Premio Formentor de las Letras. Es a toda su trayectoria, por contribuir a definir la gran literatura europea y, según el jurado, por ser uno de los escritores más apreciados en el continente por libros como Tu rostro mañana, Todas las lamas, Mañana en la batalla piensa en mí, Corazón tan blanco y Los enamoramientos.
 
Un galardón que le hace especial ilusión al escritor, académico y columnista porque era mítico en los sesenta. “De adolescente”, recuerda Marías, “en la primera época del premio, oía hablar mucho de él teniendo en cuenta quienes participaban en las charlas de Formentor como Salinas, Benet, Barral, Hortelano… y, claro, con
 
En mitad del proceso de creación  de la que podría ser su próxima novela, Javier Marías ha recibido la noticia de que se le otorgaba el Premio Formentor de las Letras. Es a toda su trayectoria, por contribuir a definir la gran literatura europea y, según el jurado, por ser uno de los escritores más apreciados en el continente por libros como Tu rostro mañana, Todas las lamas, Mañana en la batalla piensa en mí, Corazón tan blanco y Los enamoramientos.
 
Un galardón que le hace especial ilusión al escritor, académico y columnista porque era mítico en los sesenta. “De adolescente”, recuerda Marías, “en la primera época del premio, oía hablar mucho de él teniendo en cuenta quienes participaban en las charlas de Formentor como Salinas, Benet, Barral, Hortelano… y, claro, con ganadores importantes, cuatro de los cuales son de mis escritores contemporáneos favoritos: Beckett, Borges, Gadda y Gombrowicz”. El premio que se suspendió en 1967 se recuperó hace dos años con Carlos Fuentes y en 2012 con Juan Goytisolo.
 
“La gente es muy amable conmigo”, asegura el escritor, al recordar que en los últimos años está recibiendo galardones con regularidad, algo que no deja de sorprenderle. “Tengo suerte. Pienso que he nacido de pie, al menos en este campo”, dice sonriendo. Luego, cuenta que a veces no ve demasiada importancia en lo que hace y que para llegar a la gente hay que tener suerte..
Marías (Madrid, 1951) recibe este galardón, dotado con 50.000 euros, tras un año marcado por el éxito internacional (ingresó en el selecto club de autores publicados en la serie Modern Classics de la editorial británica Penguin, sumado a las críticas elogiosas de su última novela, Los enamoramientos, en otros países) y la polémica en España al haber rechazado en octubre el Premio Nacional de Narrativa. Pero el Formentor lo acepta porque no tiene nada que ver con dinero institucional.
 
El jurado del premio, presidido por Basilio Baltasar y formado por Félix de Azúa, Manuel Rodríguez Rivero, Juan Antonio Masoliver Ródenas y Berta Vías Mahou considera que Javier Marías, “a pesar de haber comenzado a publicar a muy temprana edad, no ha perdido desde su primer libro el aliento y la creatividad que lo han convertido en uno de los escritores más interesantes de la literatura en español”. Además, valora especialmente la integración de acción descriptiva, introspección y digresión en perfecto equilibrio para la dinámica del relato.
 
El jurado recuerda que el autor madrileño ha sido reconocido por un público “dispuesto a compartir una narrativa nada complaciente, pero grata entre quienes aprecian la gran literatura”. Una obra que “representa un triunfo de la inventiva gracias a la habilidad con que ha sabido contar, describir y pensar, sin que se resienta el flujo narrativo”.
 
Y Javier Marías continúa en ello. Ahora inmerso en su novela número 12. No revela muchos datos. Duda. Apenas acierta a decir que se está acercando a la mitad, pero, afirma, “uno nunca sabe la extensión que va a tener un libro, y hasta que no la acabe no sabré si la publico o no”. Y da otra pista: el narrador vuelve a ser un hombre y a diferencia de sus otras obras, que suelen transcurrir en la actualidad, esta vez el escenario en 1980 evocado desde el presente.
 
Javier Marías, que recibirá el premio el 31 de agosto en Palma de Mallorca, se suma a una lista ilustre junto a otros escritores que recibieron el galardón en su primera época, entre 1961 y 1967: Jorge Luis Borges, Samuel Beckett, Juan García Hortelano, Uwe Johnson, Saul Bellow y Witold Gombrowicz. Un premio surgido en 1961 por iniciativa de Carlos Barral y Camilo José Cela e impulsado por editores extranjeros (Antoine Gallimard, Einaudi…), en el marco de los Encuentros de Formentor que habían nacido dos años antes y que se recuperaron en 2008.
 
El Premio Formentor de las Letras se convoca para reconocer el conjunto de la obra narrativa de aquellos escritores cuya trayectoria prolonga la gran tradición literaria europea, siendo su principal objetivo contribuir a consolidar y reconocer la posición de los autores que han sabido mantener su esencia literaria.
 
El Formentor reapareció en 2011, cincuenta años después con el mecenazgo de la familia Barceló, propietaria del hotel Barceló Formentor, en Mallorca, donde se han realizado estas citas, y la familia Buadas, antigua propietaria del hotel en los sesenta, cuando se crearon las jornadas y el premio. En 2011 lo obtuvo Carlos Fuentes y en 2012 Juan Goytisolo.

El galardón es anual y tiene la voluntad de destacar la alta cultura literaria al reconocer el conjunto de la obra de un gran escritor. "Aspira a convertirse en referencia que oriente a los lectores en medio de tantos premios con vocación más comercial", ha dicho en varias ocasiones Basilio Baltasar.

Fuente: El País

martes, abril 16, 2013

"Una de las ventajas de la literatura es que permite perfectamente la poligamia"

Manguel vive en la región francesa Poitou-Charentes.

Manguel vive en la región francesa Poitou-Charentes. (J.M. Martínez)
 
DONOSTIA. Con voz pausada y apacible, el escritor canadiense Alberto Manguel acaricia su barba cana y espesa mientras entona un discurso argumentativo para cada pregunta. Suena con la elocuencia de aquel que ha meditado sobre la literatura universal con una actitud analítica. Durante su adolescencia en Argentina fue lector de Borges y actualmente cuenta con una biblioteca de unos 35.000 ejemplares en su biblioteca personal de Francia. Fetichista declarado, está convencido de que hay por lo menos un libro para cada persona; la cuestión consiste en encontrarlo.
 
¿Qué tanto de fabulación hay en la escritura y en la lectura?
El acto narrativo es algo que es verdad y mentira a la vez. El escritor establece con el lector un pacto: yo te contaré una mentira para hablar de la verdad, y tú harás como si lo que te cuento es verdad para disfrutar de la mentira.
 
¿Cómo fue su traspaso de lector a escritor?
Siempre supe que era lector, es mi forma de conocer el mundo. Todo lector se deja tentar por inventar como aquellos que inventan mejor. Cuando empecé a escribir de adolescente, me percaté de que lo que yo estaba escribiendo no estaba a la altura de los textos que a mí me gustaban, y dejé de hacerlo. Entonces decidí consolarme con la lectura. Los primeros libros que escribí fueron consecuencia de esas lecturas. Mi primera novela nació de la voluntad de poner en palabras algo que no entendía.
 
Lo han definido como "hombre-libro" o un "Don Juan de las bibliotecas".
Es elogioso, pero pienso que Don Juan es un personaje para quien la conquista, no la relación, es importante. No me veo como un lector de conquistas, me veo como un lector de relaciones. Eso es una de las ventajas de la literatura, que permite perfectamente la poligamia.
 
En su opinión el amor por la lectura no se enseña, sino que se aprende; entonces, ¿no hay forma posible de inculcar ese amor?
Creo que no, desgraciadamente. Siento que querer enseñar a leer es como querer enseñar a enamorarse; podemos presentarles candidatos posibles o hablarles de lo que es el amor, pero nada sirve si la chispa no se produce. Y la chispa se produce por razones misteriosas. Con la literatura sucede lo mismo: la relación entre un lector y sus libros es secreta, si la entendiésemos entenderíamos lo que significa la esencia misma de esa persona. Lo que sí podemos saber es que en las bibliotecas hay un libro que ha sido escrito para nosotros. La cuestión es descubrirlo, pero no es más difícil que encontrar una persona en nuestra vida.
 
¿Qué es lo que aprendió de Borges mientras fue su lector?
Borges analizaba los cuentos mientras yo los leía, no para mí, sino para él; como un mecánico analiza un motor. Era como ser testigo de un gran cirujano mientras trabaja y habla de lo que está haciendo; en aquel momento tenía unos 15 años, fue mucho tiempo después cuando me di cuenta de que había sido testigo de la lectura de uno de los grandes escritores de todos los tiempos. ¿Qué aprendí? Cosas que después aparecen en su obra. Era como ver el ejercicio práctico de lo que uno lee como ejercicio intelectual.
 
Le concede mucha importancia a la libertad de elegir lecturas, ¿cree que los cánones interfieren en ello?
Sí, pero son esenciales. Podríamos probar a decir "no quiero saber nada de los cánones", pero es imposible estar en el mundo y no saber que tales libros están en la lista de best-sellers, o tales libros son considerados clásicos... Un canon no limita más que una biblioteca nuestras lecturas. Cada vez que nosotros hacemos una elección, inmediatamente hay un grupo mayor que hemos dejado de lado, eso interfiere en nuestra lectura. No podemos escaparnos a ese tipo de limitación.
 
Ha hecho listas de libros, bibliotecas, librerías... ¿no le crean cargo de conciencia esas enumeraciones?
Sí, por supuesto. Mi editor americano me pidió una lista de 100 libros. Hacer una lista de 100 libros es como elegir a dos entre tus tres hijos. Toda lista en ese sentido es injusta; aunque divertida, pero injusta.
 
Dice que la relación de un libro con el lector depende del momento y, también, de otras casualidades.
Eso forma parte del poder creativo del lector. El libro no cambia, pero El Quijote que leemos a los doce años no es el mismo que leemos cuando tenemos 20, o 40. Tomando la frase de Heráclito, creo que "nunca bajamos dos veces al mismo libro"; somos nosotros los que cambiamos.
 
Sin embargo, usted vuelve continuamente a 'Alicia en el País de las Maravillas'.
Es uno de los libros que releo mucho, no solo porque me divierte y me parece de una enorme inteligencia, sino porque es uno de los libros que más cambia en ese sentido. Es un libro insondable. Cuando lo leí por primera vez era muy joven, y no entendí sus bromas, pero me divertía. Después, de adolescente, tampoco entendía muchas de las bromas, pero sí la angustia de Alicia, que trata de ser una persona racional en un mundo de adultos locos; con reglas absurdas e imposiciones injustas. Luego hay una Alicia de la edad adulta, cuando uno entiende qué es la burocracia, la política...
 
Margaret Atwood confesaba en el festival su buena relación con las nuevas tecnologías, ¿usted también la comparte?
Soy muy torpe, no me siento muy cómodo con los instrumentos. Soy consciente de que no formo parte de un sistema de comunicación que se está haciendo cada vez más popular. Siento que soy como un escritor victoriano recluso, de los que no querían publicar y solamente distribuían algún texto entre amigos.
 
Posee una gran biblioteca de unos 35.000 ejemplares, ¿se considera fetichista en relación a los libros?
Sí, con los libros como con las personas, prefiero el objeto de deseo en carne y hueso y no en forma virtual
 
En alguna ocasión ha comentado que el ejercicio de lectura ya no tiene el prestigio que poseía.
Es el acto intelectual el que no tiene el prestigio que poseía antaño. Creo que eso es una consecuencia de los valores mercantiles de nuestra sociedad, que siempre han existido; pero antes el valor del acto intelectual se consideraba superior al valor del acto mercantil. Hemos desarrollado ciertos valores que eran condenados. La ambición, la envidia, la codicia... son ahora valores aceptables. Hubo hace unos años un movimiento de la derecha conservadora que decía: "Ya no vamos a sentirnos avergonzados por ser todas estas cosas". Eso es bastante peligroso, es como que el pedófilo diga que se enorgullece de serlo.
 
¿Diría que es un injusto que se estime el valor de una novela en relación a sus ventas?
Más que injusto me parece equivocado. Hay novelas muy buenas, que se venden muy bien, y novelas muy malas, que se venden muy bien. Esa relación no es de consecuencia. El problemas es cuando decidimos que el único valor que cuenta es que se venda bien.
 
¿En qué medida nos perjudica que el libro sea un producto comercial?
En gran medida. Todo producto de consumo, si depende de la elección consciente del consumidor es útil; pero si lo compra porque lo obligan o lo han seducido es otra cosa. Si no puedo reflexionar sobre lo que voy a comprar eso es un problema; tanto si es una lata de sardinas como si es una novela. Desgraciadamente hemos elaborado estrategias comerciales para mantener esta sociedad de consumo. Es peligroso porque es un círculo dentro del cual no se permite la reflexión. La sociedad de consumo muestra como valores positivos la facilidad, la superficialidad, la rapidez... todos los valores opuesto a los de la reflexión intelectual.
 
En su última visita a Bilbao dijo que "en momentos de crisis como estos la lectura se convierte en un acto subversivo". Desde entonces han muerto Stephane Hessel y José Luis Sampedro, ¿sigue quedando lugar para la subversión literaria?
El escritor es subversivo porque el lector hace una lectura subversiva. Un texto subversivo que no es leído como tal deja de serlo, al menos en el momento de la lectura. Lo que entiendo por subversivo es que permite reflexionar y ayuda a pensar. Eso es absolutamente necesario en una sociedad.
 

jueves, abril 11, 2013

Realizarán encuentro sobre poesía mística en la UNAM


 
El evento se realizará del 15 al 19 de abril en el Instituto de Investigaciones Filológicas y la Facultad de Filosofía y Letras de esta casa de estudios.
 
Del 15 al 19 de abril, en el Instituto de Investigaciones Filológicas y la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, se llevará a cabo el Coloquio de Poesía Mística en México y en América Latina, considerado como uno de los contados esfuerzos académicos y de difusión a nivel latinoamericano que buscan impulsar, actualizar y debatir la vigencia del análisis de las diversas formas de la escritura mística.
 
De acuerdo con la investigadora Margarita León Miranda, del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, resulta necesario reformular desde el discurso literario, específicamente desde el poético lo que sucede en torno a la poesía mística en la actualidad, que se abra al debate, porque “no podemos seguir negando a nuestros poetas su misticismo o su categoría de poetas místicos modernos”.
 
“Entendemos por poesía mística aquella inspirada en experiencias interiores, inmediatas, furtivas, que tienen lugar a un nivel de conciencia, que supera la que rige a la experiencia cotidiana, ordinaria y objetiva, de la unión con el todo, con Dios, con el absoluto: es aquella poesía que refleja la experiencia directa con el todo.”
 
En el coloquio se contemplan conferencias magistrales dictadas por Luce López-Baralt, de Puerto Rico; Elsa Cross y Mauricio Beuchot, de México, además de María Auxiliadora Álvarez, de Venezuela, mientras Javier Sicilia ofrecerá la lectura poética de clausura; también participarán poetas como Angelina Muñiz-Huberman, Verónica Volkow, Marianne Toussaint, Mariana Bernárdez, Víctor Toledo y Raúl Renán.
 
“Cuando digo vigente no quiero decir que sea popular, que sea muy leída. Pero creo que es muy vigente en nuestro mundo secularizado: cada vez somos más descreídos, nos vemos solos como en el desierto.
 
“Hay estudios psicológicos y psiquiátricos sobre el fenómeno místico, pero en esta ocasión no cuestionamos eso, sino más bien estudiamos el texto poético: de qué manera un poeta expresa ese tipo de experiencias”, destacó la especialista.
 
El encuentro se inaugura el próximo lunes, a las 10:00 horas, en el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, con una conferencia a cargo de Luce López-Baralt, poeta y catedrática de la Universidad de Puerto Rico.