sábado, abril 14, 2012

Poemas de Prudencia Ortiz Arenas


El dulce del amor
.
Me gustó navegar en sus pupilas,
encontré una luz alegre,
esa luz que logra iluminar los días.
Tan sólo en un momento
me acaricio su alma
dando sosiego al alma mía
con sus cálidas palabras.
.
Descubrí en su sonrisa,
la mugía y la dicha de la vida
Y con el fulgor de su mirada,
despertó en mí…
el recuerdo que se siente
al ser amada.
.
Ahora ya no importa,
si no tengo esa dicha vespertina,
si sus ojos ya no me acarician,
Si no hay palabras que me animen,
Si no escucho la alegría de su risa,
Si ya no veo esa luz
Y no me besa su brisa matutina,
Porque su sonrisa ya no e mía.
.
Sólo sé, que si se ha marchado
como una suave brisa¡
me ha quedado la dicha!
de recordar la mugía del amor.
.
Aprendiendo que…
el amor se apaga y se esfuma
como las golondrinas
huyendo en la sequias.
.
¡Es tan efímero como la vida misma!
pero tan dulce como el confite
entre la boca de un chiquillo,
que se derrite saboreando el dulce néctar
Y se aflige cuando termina su dulzura
.
quedando en la memoria…
Y en la boca,
el dulce sabor de sus recuerdos,
¡A veces son tan tristes y lastimeros!
Y otros…como un dulce vaivén
de nuestros bellos sueños
que nunca morirán,
porque queda como hoguera encendida
en nuestros pensamientos.
.
Mi viaje
.
De aquí a la eternidad
Vengo preparando mi viaje.
¡Mi equipaje es muy liviano!
Sin tejados rojos, ni ventanales,
Ni esos baúles pesados
donde se guarda el ropaje adornado.
.
No empacaré mis zapatos
Ni las espuelas de mis botas,
¡Mi equipaje se hace liviano!
sin plumajes, sin collares,
sin aros de oro en mis orejas
ni diamantes en mis dedos.
.
Solamente empaco y quiero…
en mi último momento,
un suspiro guardado en un pañuelo
llevándome todos los bellos recuerdos,
y el amor tan especial
de cuatro corazones bordados en mi pecho.
.
Las sonrisas de mis nietos,
los besos dulces de mis ancestros,
las lágrimas derramadas
cuando mis amores se fueron lejos.
.
Quiero tener la fortuna,
de que alguien lea mis versos
Y los guarden en el corazón
como el más grande recuerdo.
.
Y en mi alma ya difusa
saber que los amé hasta mi último aliento.
Y quién sabe…hasta en la eternidad
¡Tal vez los siga queriendo!
.
Invierno
.
Hoy lloran los limoneros
el pueblo no tiene dueño,
se derrumban los adoquines
los techos de zinc caen sobre el concreto.
El frio traspasa los huesos
con los zapatos mojados
y entumecidos los dedos
saltando charcos de llanto en el pecho.
Lo helechos cuelgan de las montañas
no se logra ver su lecho
con cataratas de nubes
como fantasmas huyendo.
Suena derrumbes es los aposentos
rompiéndose cual vidrios todos los anhelos.
Las empalizadas parecen de cal y hielo
los animales mojados
nadando como si tuvieran anclas
pegaditos a la tierra
sin quien les salve sus almas
y tiritando están sus huesos
enterrados entre el lodo y el heno
Sin poder llorar lágrimas, sus inmensos ojos negros.
.
Con alas de mariposa dorada
.
¡Sosiégate alma mía!
La pureza y la esperanza…
se han marchado,
se traduce entre las aguas estancadas.
.
¡Este sentir clandestino!
me rezagan a una solitaria playa
como gaviota cansada,
queriendo luchar contra el viento
con todos los sentimientos¡
Llevándome mar adentro!
.
Sucumbiendo está mi cuerpo
como naufrago en una borrasca
queriendo engullir mí lamento
como hojas secas al viento
envolviéndome en un remolino,
se lleva mis sueños ya muertos.
.
¡Sosiégate alma mía!
duerme tranquila, apacíguate,
¡No tengas miedo a la vida!
que se oculta detrás de una cortina
en una vidriera esculpida
con alas de mariposa dorada
que no alegrará tu día
en las horas matutinas,
ni en las noches oscuras y frías
.
¡Sosiégate alma mía!
Que alguien te espera en la orilla,
Y ha de alegrar tu alma triste y lánguida
devolviéndote la esperanza.
.
Buscando mis pasos
.
Me voy donde me tengo y debo ir,
¡A mi mundo!
Ese mundo que me arrebata, me aprisiona,
me requiere y en sus horas,
me enmudecen y me ahogan
entre marejadas de viento.
.
Soy simplemente…
una hoja de papel en blanco,
sin historia, sin luceros,
en atardeceres muertos
sin ningún resultado adyacente
en los rescoldos del tiempo.
.
Soy prisionera del todo,
Y del tiempo que dirige mis pasos
y en mi indisoluble mundo,
arrastrando voy mi cuerpo
hasta el borde del precipicio
donde comienza los vientos.
.
Mis pasos se dirigen
llevándome mar adentro,
ese mar que me ahoga
entre sus aguas inquietas
entre cumbres borrascosas.
.
¡No sé cuando viene el oleaje!
haciendo un nudo mis sentimientos,
ya se siente la sal que penetra hasta los huesos.
.
Y los sueños, sueños míos¡
Solo míos en mi solitario ser!
Compendio de mis delirios
.
Ya esta dicho, ya está escrito,
Sigo siendo…hoja de papel en blanco
desde el pasado de mi pasado
entre remolinos que me han atrapado
Y sigo siendo un simple papel en blanco,
en blanco… sin estrellas sin luceros.
.
Flotando está mi cuerpo
entre esas aguas inquietas
bebiéndome todas sus penas.
En busca voy de mis pasos
Y de todas mis horas muertas.
.
Johnny Barbieri y Prudencia Ortiz Arenas

Prudencia Ortiz Arenas. Nació el 1 de agosto de 1947 en Bogotá Colombia. Sus primeros estudios los hizo en el colegio de la Dominicas bachillerato en la Casa Moreno y Escandon estudios Profesionales en Escuela de diseño Arturo Tejada Cano en Bogotá. Diseñadora de modas, en la vida real, en la que no hay tiempo sino para crear y plasmar un mundo de colores y lentejuelas en sedas frescas, pintora de colores grises y lunas rojas en un lienzo algo que realizó cuando podía robarle tiempo al tiempo. Madre y abuela algo muy importante en su vida. En cuanto a las letras, siempre ha sentido una especial seducción por todo lo que tenga que ver con el arte, en especial la literatura; nunca ha salido de sus cuatro muros, allí tiene, su trabajo real, su taller de pintura, y allí, vive con sus musas que revolotean entre los muros de su hogar, donde todo lo que ha vivido y vive y dibuja en sus poemas es real. No tiene necesidad de salir a ver el mundo, porque el mundo llega a ella con sus penas y sus alegrías, a veces golpean en sus cristales con esos aguaceros de invierno.

1 comentario:

Anónimo dijo...

MUY BUENOS POEMAS.
FELICIDADES ANGEL DE LOS POETAS¡