Mi libro "Bandera de herejes" pronto a presentarse en Colombia: Cartagena, Barranquilla, Santa Marta, Aracataca, Medellín. Aquí dos poemas.
“Hemos
asistido desde hace muchos años a una renovación continua del lenguaje. No
concibo una poesía que no tenga esta intención. La gran poesía debe ser
producto del riesgo absoluto. Los grandes poetas que he aprendido admirar han
hecho esto. Han sido portadores de Dios. Sus manos innovadoras concretaron transgresiones
que abrieron ventanas para nuevas propuestas estéticas. “Bandera de herejes” es
un tributo a estos grandes insurrectos del arte.”
Johnny
Barbieri
cuatro cuervos
cuatro
cuervos cuelgan a mitad del camino
crecen
ojos para ver tus pasos que se desploman
sobre la acera
la
tierra envejecida echa sus raíces para detenernos
los
cuervos neblinosos se paran sobre los fierros
que nos circundan
la
lluvia nos atrapa afuera mientras busco la espesura
de
esta luz que se va apagando de a poco
los
alfileres cuelgan tu rostro en la noche
las
sombras abultan los espacios de los errores
Todo
es horror
Poe
inmóvil canturreando ebrio al final del día
La
buhardilla con cuatro cuervos y una cama cercenada
y
el alcohol en ebullición
los
libros rotoslos poemas que se amomian
sin ser leídos
Poe
frente a nosotros ofreciéndonos sus ojos muertos
yo
leo sus ojos hechizadosescucho su
voz que nos
llama
en la noche cuando sólo hay espacio para la agonía
Las
raíces del horror nos envuelven entrelazándonos
a
sus deliriosla cama da vueltas y
nos anuda
los
cuervos nos esperan tras las rejas para sacarnos los ojos
los
candiles sólo muestran los perfiles
sólo
muestran las sombras que se solidifican
a nuestras espaldas
tú
llamas a Virginia y ella te acerca los suicidios
hay
un camino que se curva con el vuelo de los cuervos
los
negros caminos con destinos oscuros y graznidos de
todos
los colores negros
mis
ojos se hacen negros frente al poema
Poe
y su cordón umbilical que lo une al cuervo eterno
Yo
enmudezco leyendo el poema muerto.
mariposa de crepé
el
vuelo rasante bajo la noche
los
lazos negros que tejen las alas que irán al sol
todo
está tensado
ya
no hay caminos para huir
no
hay espacios para ver el horizonte que se verticaliza
sólo
hay púas sólo hay caminos vacíos
un
árbol desmembrado frente a la bañera
el
cigarro se apaga y te quema las uñas recién esmaltadas
muerdes
el dril blanco de tu falda plisada
detienes
el aliento
el
verano se ha marchado hace tiempo sólo quedan
las
sombras y todos los abortos que te esperan
las
alas están colgadas desde los nueve años
la
casa está vacía desde los nueve años
todo
ha enmudecido desde los nueve años
Ted
se ha ido desde los nueve años
ya
nadie espera
los
errores se acumulan como filudos cuchillos y te rodean
los
ruidos de las bofetadas se agigantan
otra
vez la estufa queda vacía mientras se endurece
tu corazón
no
es suficiente el amor materno el hollín en las manos
no
es suficiente cerrar persianas y ser la víctima
no
bastan los relojes
el
espacio donde los pájaros convergen a la luz del día
las
sábanas caídas de tanto amor
cuando
todo se cierra no basta el chorro de agua
que te despierta
no
bastan las floresno basta abril
no
es suficiente la mariposa de crepé que se incendia.
Johnny
Barbieri (Lima, Perú, 1966). Ganador del premio Nacional de Educación HORACIO 2003 y el premio de poesía Taiwán 2011. Fundador del grupo
poético Noble katerba (1990) y el grupo nihilista La Mano Anarka (1995).
Estudió Lengua y Literatura en la Universidad Nacional Federico Villarreal y
Sociología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha participado en
Encuentros Internacionales de Poesía en Perú, Chile, Cuba, México, Colombia,Argentina y Bolivia.
Su obra comprende: Branda
(1993), El Libro azul (1996), MAKA (1999), Jugando a ser Dios (2000), Carne
de mi carne (2002), La Virgen negra
(2003), Libro Hindú (2005), Yo es otro (2007), La Edad de oro (2010, cuentos) Corazón
de abril (2011), Pampa de perros
(2012, novela) y Rotos todos los cabos
(2013, antología poética) y Bandera de herejes (2015). Hizo una
Maestría en Literatura Peruana y Latinoamericana en la Universidad Nacional
Mayor de San Marcos.
El lunes 13 de julio a las 7:00 pm (hora exacta) en La Noche de Barranco -Lima, se realizará un recital de poesía, ambientado por una exposición de pinturas en homenaje a Luchito Hernández, y acompañado por un recital musical, dentro del marco de 2do Festival Caravana de Poesía.
POESÍA
1° Mesa José Miguel Herbozo / Alessandra Tenorio / Mateo Diaz / Teo Pinzas
En homenaje al 150° aniversario de su publicación,se exhibe el manuscrito y los diarios del autor.
Con motivo del 150° aniversario de uno de los cuentos más sugerentes de la historia de la literatura, Alicia en el país de las maravillas, la Morgan Library de Nueva York ha reunido el manuscrito original y los diarios de Lewis Carroll, entre otros objetos importantes, para reproducir la génesis de la aclamada obra.
Todo empezó una tarde del verano de 1864 en un bote por el río Támesis, sin lápiz ni papel, cuando Lewis Carroll y otro profesor de Oxford, Robinson Duckworth, se llevaron a Alice Liddell y a sus dos hermanas de pícnic.
"Las niñas pidieron que contara una historia. Él recordó años más tarde que, sin saber muy bien cómo, envió a su heroína a la madriguera del conejo y allí nació el país de las maravillas, en esa larga tarde", aseguró Carolyn Vega, comisaria de esta exposición que se inauguró el viernes y que durará hasta el 11 de octubre.
"Ellas pedían que contara el cuento una y otra vez. Y se convirtió en una popular adición en la tradición de cuentos para esa familia", añade, y tras ese verano, Alicia pidió a Carroll que pusiera negro sobre blanco ese maravilloso mundo.
Así, un relato oral fue convirtiéndose en ese "descontrol atravesado por la lógica", como explica la exposición, que acabó fascinando a generaciones por su manera de llenar de perverso subtexto el género de la literatura infantil.
La joya de la corona de la exposición son un manuscrito original de Alicia en el país de las maravillas, de setiembre de 1864, con las imágenes que el propio Lewis Carroll diseñó para su pequeña musa.
"Es un préstamo especial de la British Library", explica Vega. "Esto centra el escenario, acapara la atención. La historia de esta exposición es realmente la historia de la historia, la biografía de este libro increíble", asegura.
A ello colaboran de manera inefable dos diarios del propio Lewis Carroll (de nombre original Charles Lutwidge Dodgson) de aquellos encuentros con las niñas que fueron levantando desde la improvisación un cuento con alma matemática, como su propio autor.
Cuidada edición
No fue hasta 1865 cuando el libro fue editado en condiciones. Con una historia ampliada respecto al manuscrito original y con las ahora legendarias ilustraciones de John Tenniel, que ayudaron a su vez a darle un perfil diferente al personaje.
"En algunas escenas, Lewis Carroll había pintado a una Alicia cabizbaja y pensativa. Tenniel creó una heroína que va siempre con la cabeza bien alta", explica Vega, quien reconoce que la exposición se ha ceñido a la creación literaria y no ha entrado en la ambigua y controvertida relación del escritor con la pequeña Alicia.
La exposición sí muestra algunas fotos de Alicia y sus hermanas, pero sobre todo recupera bosquejos o las ilustraciones originales de Tenniel, que impuso en el imaginario colectivo a ese conejo con prisa vestido de manera impecablemente "british", al Sombrerero Loco, al gato de Cheshire o a la despótica Reina de Corazones.
El sumo cuidado con el que luego Carroll supervisó la edición para que texto e imágenes se complementaran, así como "la aguda imaginación del escritor", hicieron, según Vega, el milagro de que Alicia en el país de las maravillas siga sonando a vanguardia siglo y medio después.
Influyente e inspirador
"Este libro ha calado en nuestra cultura de manera muy interesante, es difícil que pase un día sin que se cruce en tu camino una referencia a, por ejemplo, caerte por la madriguera del conejo", ejemplifica.
Además de la versión virtual y escuchable del libro o varias ediciones de distintos tamaños del mismo, la exposición recupera la primera versión cinematográfica del cuento, que data de 1903, y que antecedió a otras versiones como las realizadas por Walt Disney (que será proyectada en el marco de esta exhibición el 19 de julio) o Tim Burton y ha sido influencia para Wonderland, de Michael Winterbottom o incluso para la trilogía de Matrix.
En palabras de Vega: "Ha sido adaptada, reinterpretada miles de veces, especialmente desde el principio del siglo XX. No importa cómo llegaste a él, a través de la película, del ballet o cualquier referencia cultural. Es maravilloso que la historia está ahí presente, aunque sea con sus alteraciones. Todas ellas llevan a la gente al libro original".
Página 265 del libro Lo que Varguitas no dijo, (1983) "pienso que si ahora se presentara una situación parecida en su matrimonio, no creo que su mujer actual (Patricia Llosa hasta este pasado miércoles) –sin ofenderla a ella- actuaría como lo hice yo, sin pensar en sí misma, sino en la persona que se ama. Dejar las puertas abiertas para que él busque otro camino, el que quiera seguir. Sin trampas, con juego limpio".
Es la voz, ya desde el más allá, de Julia Urquidi Illanes (1926-2010) primera esposa de Mario Vargas Llosa. La segunda esposa, Patricia, esta semana ha intercambiado papeles con Julia, la traicionada hace más de 40 años. En este nuevo culebrón el papel de Patricia será interpretado por Isabel Preysler.
Lo que Varguitas no dijo, escrito en los años 80 por Urquidi, es casi una confesión judicial, telenovela flashback detallista, sobre los nueve años de convivencia con el Nobel de Literatura en un "pozo de basura, mentira y engaños". Muchas escenas dramáticas, cartas y más cartas, porque el silencio llegó a ensordecer la relación. Recuerda la autora con amargura que en los primeros meses de amor furtivo: "Íbamos al Negro-Negro una boîte pequeña y oscura donde nos sentíamos protegidos de las miradas de la familia. Había una orquesta de mujeres. En un principio les pedía que tocaran el vals "Engañada". Siempre que les veían entrar tocaban esa canción sin necesidad de hacer la petición.
Julia y Mario (a la derecha)
La historia íntima de Mario Vargas Llosa es familiar, no para la que escribe, sino para él. Con 19 años se casó en secreto con la hermana de su tía Olga, o sea su tía política, Julia, que tenía 29, y que acababa de divorciarse. Se conocieron el verano de 1955, Mario vestía "un pantalón gris, camisa blanca sport y una chompa también gris, muy estilo Corín Tellado" y era "un hombre de personalidad definida y gran madurez". No había terminado la universidad. El resplandor en la hierba, las largas charlas de literatura y la propicia y agradable oscuridad del cine encendió un amor de película que devino en road movie destartalada. Los enamorados, el chaval y la mujerona, huyeron una noche para buscar un alcalde que los uniera con su firma. Acompañados de un amigo llamado Javier llegaron a Chincha. Fueron a buscar al primer edil, le sacaron de un almuerzo borracho y se negó. Le pareció extraña la pareja "y eso que Varguitas se puso dos años más". Durante dos días estuvieron buscando autoridad casamentera hasta que por fin pescaron a un alcalde, de profesión pescador, en un pueblito llamado Grocio Prado. Mientras regresaba de la mar, Julia suplicaba a la Santa del lugar Melchorcita. Sin otro remedio, para completar la plantilla tomaron como segundo testigo a un vecino del pueblo que se le metió en la cabeza ir a buscar vino para el brindis. El sabor del fino caldo fue avinagrado. Celebraron el casamiento más tarde tomando unas Coca-Colas.
Después regresaron a Lima y la familia les separó. Tu aquí y ella a Chile. El mayor obstáculo fue el padre de Varguitas que amenazó con pegar un tiro a Julia si regresaba. Llegó a denunciar a su hijo a la policía para evitar que huyeran del país.
Cuenta Julia Urquidi que costó que aceptaran la diferencia de edad de ambos. Una monja "metete" les soltó en público: "Oye, ¿ese muchachito tan buenmozo que te tiene abrazada es tu hermano menor?". Respondió ella: "No, madre, no sé qué le habrán dicho, pero es mi marido". La muy "metete" soltó "desabrida": "Vamos, vamos, que no estoy para bromas".
París: un camaleón llamado Patricia
Una vez que Mario acabó la carrera y leyó su tesis de Filosofía y Letras dio el salto a Europa con una beca. Primero Madrid y definitivamente París, donde trabajó de periodista muchos años.
Mario y Julia
La pareja alquiló un apartamento y acogió a las sobrinas de Julia, y primas-hermanas de Mario, que iban a estudiar a la Sorbona. La primera en llegar, Wanda, murió años más tarde, ya en edad casamentera, en un accidente aéreo. Antes de partir le dijo a su querida tía Julia que su hermana, Patricia, la tercera protagonista de esta historia, debía abandonar la casa cuanto antes. ¿Qué había visito Wanda? Seguramente lo mismo que la portera de la casa donde vivían los Vargas Llosa. Haciendo honor a su nombre, le advirtió a Julia que Mario y Patricia se besaban en las escaleras.
Patricia Llosa llegó a París con 15 años. Julia no quería que residiera con ellos. Pero la joven se instaló. Según cuenta Urquidi, a los pocos meses Mario no disimulaba el cariño que sentía hacia su prima-hermana, diez años más joven que él. Siempre la abrazaba de los hombros, se miraban extasiados e incluso si iban los cuatro al cine se sentaban en filas separadas: delante Julia y Wanda, detrás Mario y Patricia. Durante unas vacaciones en Holanda desaparecieron. "Los tuvimos que esperar más de media hora. Cuando aparecieron estaban tomados de la mano, apenas nos miraron. Siempre pensé que ese fue el día decisivo en la vida de los tres, que fue allí en Holanda, donde Mario le confesó su amor a Patricia"... "Desde ese día comencé a vivir el infierno más atroz de mi vida".
Según su primera esposa, Varguitas tenía arranques violentos, y no se podía plantear ni siquiera la sospecha de la infidelidad. "Nunca lo vi tan energúmeno. Me trató de mentirosa, de calumniar a una niña de quince años. Me dijo que mis celos eran paranoicos, que me estaba volviendo loca". El matrimonio empezó a relacionarse sin sonidos, dejándose infinidad de cartas para expresar sus frustrantessentimientos.
Julia, Mario y Patricia juntos en Radio France
Cuando Mario viajaba mandaba cartas a ambas mujeres a la misma casa. En una ocasión, según el relato de la Urquidi, su hermana Olga, madre de Patricia, quiso que Julia leyera, para probar su francés, una misiva dirigida a su sobrina. Ésta palideció. Respondí: "No hermana, deja ella sabe bien el francés, la carta no es para mi, es para ella, yo soy solo la esposa, ella es la prima preferida". La dolorosa situación de cuernos y celos se arrastró más de un año.
Esta semana ha saltado la relación, al parecer de meses, entre el escritor de La ciudad y los perros e Isabel Preysler. La actual mujer, por lo publicado, ha tenido que representar el papel de su tía, la primera esposa: mantener las apariencias, con fotos de familia realizadas hace pocos días, y callando. En el comunicado familiar la esposa de Vargas Llosa no se sorprendía de la relación, sino de la publicación de las fotos.
El suicidio
Mario Vargas Llosa en una carta le reprocha a su primera esposa que hubiera utilizado el suicidio para retenerle. "Es violencia, la peor de todas, el haberme obligado a continuar contigo con el arma desleal del suicidio". Sobre este asunto, cuenta Julia Urquidi: "Sumergida en esa angustia que no me dejaba pensar con claridad busqué entre los medicamentos que tenía y encontré unas pastillas para dormir. No sé cuantas tomé… Llegado el momento de dejar el hospital, Mario me esperaba afuera: no me dirigió ni una sola palabra de aliento, que me hubiera ayudado a vencer la vergüenza que sentía, mi ansiedad fue vana. Sólo me tomó el brazo con torpeza guiándome a la administración y me dijo: –Entra y pregunta cuánto se debe por tu ridículo chistecito– pagamos y salimos…".
Julia y Mario
Esta semana la periodista Beatriz Cortázar contaba en Es la Mañana de Federicocómo también Miguel Boyer intentó suicidarse cuando a mediados de los años 80 se comentó la relación de Isabel con Vargas Llosa –se conocieron durante una entrevista–. Isabel se planteó romper con el superministro económico. Luego las dos parejas se hicieron íntimos. Al entierro de Boyer, acudió el matrimonio Vargas Llosa.
El final y el toque dramático, teatral
Es difícil, conseguir este libro que llenó 20 casettes de grabación. En España es imposible y por internet supera los 200 euros. Si lo encuentran vayan a la página 250 donde está la carta definitiva en la que Mario deja a Julia. París, 7 de junio de 1964.
El escritor viajó a Lima con la excusa de documentar su segundo libro, La casa verde. Antes de partir cara a cara le dijo a su mujer: "No tengas miedo, Negrita, nada pasará, quiero que estés tranquila. Por favor Negrita, tú eres y serás mi mujer". Pero por carta confesó: "ha bastado verla (a Patricia) de nuevo un segundo, para confirmar en mi mismo esta evidencia. No quiero a nadie más, no querré nunca a nadie más". Nunca, nunca…
El 30 de mayo de 1964 Julia abandonó París con las uñas rotas. Las había clavado en el muro de cemento, "la mayoría de éstas se voltearon rompiéndose la raíz. La sangre corría por mis manos". En el pick-up dejó puesto el disco La voz humana, de Jean Cocteau grabado por Simone Signoret "con una nota en que solo escribí: Escucha esto por favor". El mensaje musical: "La canción es la historia de una mujer a quien su amante, que ella ama locamente, la abandona para casarse con otra mujer, a través de un monólogo desgarrador; por las palabras de ella se siente la mediocridad de ese hombre". Sus años con Mario fueron los de penurias económicas y estrecheces urbanísticas. Todo por el sueño de la literatura.
Julia le reprocha a Mario poca poca delicadeza y egoísmo. El escritor peruano llegó hasta el punto de pedirle que gestionara en Cochabamba la obtención de la partida de nacimiento de Patricia para poder casarse con ella. "Falta de tacto, abuso de confianza y hasta cinismo me indignaron". A los tres días Julia se lo envió a París. "Solo faltaba que me invitaran al matrimonio, o que me nombraran madrina de la boda. Ellos eran muy capaces de hacerlo".
Varguitas contra los pecadores burgueses
El libro desliza otros affaires con compañeras de trabajo, con una mejicana llamada Pilar, con otra guatemalteca... Dice en una carta de Mario:
"Yo sé muy bien Julia que tus celos y tu amargura todo este tiempo se justificaban ampliamente. No como creías porque yo te engañase cada vez que volvías la espalda, como hacen todos los buenos maridos respetables una vez transcurrida la luna de miel. Yo no soy bueno ni respetable y en nueve años de matrimonio no he practicado nunca ciertas sólidas costumbres burguesas. La única vez que traté de engañarte, por esnobismo adolescente, con una puta elegante del Hotel Napoleón, la experiencia fue tan lamentable que se me enciende la cara al recordarlo".
Desde el año 1971 Urquidi no volvió a ver a sus "queridos sobrinos". La correspondencia de Mario desde Europa continuó. Su temática, económica.
Julia Urquidi
Mario Vargas Llosa le cedió a Julia, para "tranquilizar su conciencia", los derechos de su primer libro, La ciudad y los perros –que Carlos Barral se encargó de liquidar–. Derechos que le retiró enfurecido cuando se publicó Lo que Varguitas no dijo, a pesar de que estaba en la sentencia de divorcio.
En cuanto a la separación de Patricia y Mario, ahora ellos amasan un gran patrimonio. Su contrato matrimonial es de gananciales pero se ha sabido que hace un mes el escritor se hizo administrador único de su Fundación.
La boliviana Julia o la Tía Julia murió en marzo de 2010, con 84 años. Según sus conocidos fue una mujer sociable y carismática, amena, alta y elegante. Parecía una estrella de cine, con el cigarrillo siempre entre los dedos.
Lo que Varguitas no dijo fue su respuesta al libro de su exmarido La tía Julia y el escribidor (1977). Sobre su publicación cuenta: "No han sido pocas las dificultades que he tenido que vencer para que este salga a la luz, desde la amenaza velada –a través de terceras personas– hasta el querer silenciarme con –malas artes– con la compra de originales por una suma que no era de dejar pasar. Hay algo que olvidaron quienes ataron de hacerlo (además de bloquearme varias editoriales): mi conciencia, mi honestidad, reivindicación e integridad de mujer, no están en ventas".
El autor siempre ha confesado su inspiración autobiográfica para su literatura. ¿Cómo se titulará el próximo libro de Vargas Llosa? Isabel y el... Dejamos el hueco para la creatividad colectiva. Pongan la baldosa o el azulejo que falta en este collage.
A propósito de sus 25 años de actividades, poetas representativos de la generación peruana de los noventa han sido convocados para la realización del denominado “I Encuentro Nacional de Poetas del 90”, a inaugurarse este viernes 5 de junio en el teatro municipal “María Alvarado Trujillo” de la ciudad de Huarmey.
El mencionado encuentro, que se desarrollará los días sábado 6 y domingo 7 de junio, constituirá el marco para la exposición y presentación de libros, el dictado de conferencias y la lectura de poesía a cargo de los destacados vates invitados, quienes llegarán de diferentes puntos del país.
De acuerdo a lo informado, los poetas convocados son: Miguel Ildefonso, Johnny Barbieri, Leoncio Luque, Víctor Coral, Rodolfo Ybarra, Wilder Caururo Sánchez, Héctor Ñaupari, Robert Jara Vélez, Antonio Sarmiento, Ricardo Ayllón, Pedro López Ganvini, Zoila Capristán y Micaela Gonzales, entre otros. Contándose, además, con la participación musical de la extraordinaria intérprete andina Margot Palomino.
Cabe señalar también que el encuentro es promovido y auspiciado por la Municipalidad Provincial de Huarmey, y el ingreso a las actividades es completamente libre.
A partir de junio estará en las librerías el sello Penguin Clásicos, una colección con los grandes títulos de la literatura hispánica y universal.
Penguin Random House Grupo Editorial inaugura en español el sello editorial Penguin Clásicos, un nuevo proyecto que dará vida a textos clásicos hispánicos y universales.
A partir de junio de 2015 podrá encontrarse en las librerías de Latinoamérica. Los lanzamientos de los dos primeros años contarán con tres decenas de novedades y relanzamientos de obras ya publicadas, revisadas y vestidas con introducciones y notas de especialistas que, en gran parte, proceden de las ediciones de Penguin Classics para el mercado en lengua anglosajona. El propósito de este nuevo sello será ofrecer a los lectores un catálogo de libros de bolsillo profundo y vivo.
Entre las nuevas publicaciones estarán las ediciones bilingües de Macbeth de William Shakespeare, con versión de Agustín García Calvo; Hamlet, con versión de Tomás Segovia; Robinson Crusoe de Daniel Defoe, en traducción de Julio Cortázar; las novelas de Sherlock Holmes de Sir Arthur Conan Doyle traducidas por Esther Tusquets y Juan Camargo; Mío Cid, en edición de Eukene Lacarra; El conde Lucanor de Don Juan Manuel; Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes en edición de Florencio Sevilla, y la edición completa de las novelas ejemplares del mismo autor, editadas por José Montero, así como El castigo sin venganza de Lope de Vega, en edición de José María Díez Borque, director de gran parte de los títulos que componen la serie dedicada a los clásicos españoles.
Aunque la lista parece larga, estos son sólo algunos ejemplos de lo que estará en diversas librerías a partir del próximo mes.
El sello Penguin Clásicos en español podrá encontrarse en España, México, Colombia, Argentina, Chile, Uruguay y Perú, donde Penguin Random House Grupo Editorial hará ediciones propias y desde donde se distribuirán ejemplares de las mismas a Venezuela, Ecuador, Guatemala, Bolivia, República Dominicana, Honduras, Costa Rica, Panamá, Paraguay, Puerto Rico, El Salvador, Nicaragua, Cuba y Estados Unidos.
El grupo editorial Penguin Random House cuenta con 32 sellos editoriales independientes que en total publican alrededor de 1.500 títulos nuevos cada año.
La eternidad por fin comienza un lunes y el día siguiente apenas tiene nombre y el otro es el oscuro, al abolido. Y en él se apagan todos los murmullos y aquel rostro que amábamos se esfuma y en vano es ya la espera, nadie viene. La eternidad ignora las costumbres, le da lo mismo rojo que azul tierno, se inclina al gris, al humo, a la ceniza. Nombre y fecha tú grabas en un mármol, los roza displicente con el hombro, ni un montoncillo de amargura deja. Y sin embargo, ves, me aferro al lunes y al día siguiente doy el nombre tuyo y con la punta del cigarro escribo en plena oscuridad: aquí he vivido.
VOY A NOMBRAR LAS COSAS
Voy a nombrar las cosas, los sonoros altos que ven el festejar del viento, los portales profundos, las mamparas cerradas a la sombra y al silencio. Y el interior sagrado, la penumbra que surcan los oficios polvorientos, la madera del hombre, la nocturna madera de mi cuerpo cuando duermo. Y la pobreza del lugar, y el polvo en que testaron las huellas de mi padre, sitios de piedra decidida y limpia, despojados de sombra, siempre iguales. Sin olvidar la compasión del fuego en la intemperie del solar distante ni el sacramento gozoso de la lluvia en el humilde cáliz de mi parque. Ni el estupendo muro, mediodía, terso y añil e interminable. Con la mirada inmóvil del verano mi cariño sabrá de las veredas por donde huyen los ávidos domingos y regresan, ya lunes, cabizbajos. Y nombraré las cosas, tan despacio que cuando pierda el Paraíso de mi calle y mis olvidos me la vuelvan sueño, pueda llamarla de pronto con el alba. EN PAZ
El gato duerme en la cocina mientras la lluvia corre afuera. Cien y mil años de penumbra. La tarde solo un soplo afuera.
El gato duerme desde cuándo, la lluvia es otra y otra, afuera. El gato en paz, en paz el sueño, y el agua hacia la mar afuera.
En lo alto
Un pájaro en lo alto, en lo más fino del árbol alto, un tomeguín nervioso, breve, tan liviano
como un soplo de luz, está cantando su propia levedad, la maravilla de su increíble ser