Nuestro amigo Marco Antonio Quijano Miranda, acaba de ganar el Premio CopĂ© de Oro en la XVIII Bienal de PoesĂa con su poemario
“ColecciĂłn privada o los colores ocultos de la turbaciĂłn”. AquĂ les dejamos algunos poemas suyos.
URNA Y
PRIMERA DESPEDIDA PARA TU VOZ
a Marycarmen Salinas
Puedo verte
cruzando un salĂłn lleno de ansiedades
solo yo te
miro
desde esta
perspectiva soy el Ășnico que te estĂĄ mirando
los demĂĄs
hacen bulla o silencio
dependiendo
de su estado salvaje
pero nunca
hacen silencio
la camisa
blanca apenas cubre mi oscuridad
mi perfil
distraĂdo se marcha por intrincadas fĂĄbulas de vidrio y
hecho trizas
me repongo al saberte
llegas de
pronto a mi lado
te sientas
junto a mi desorden de ecuaciones
chaquitacllas
guerras pĂșnicas
mi semblante
era entonces un conjunto vacio
que te
esperaba sin saberlo
un manojo de
incertidumbres dispuesto a trepar
los misterios
mas escarpados del planeta
en esos dĂas
de aprendizaje todo parecĂa demasiado nuevo
otros labios
la hierba
los tragos
la belleza
del amanecer se ha instalado
en las
corrientes de tu cuerpo y
mi atenciĂłn
no te la puedo quitar de encima
ni tampoco
los dedos de esta imaginaciĂłn perversa
tus ojos me
muestran un calor nuevo entre tanto hastĂo
incinerando
las almohadas mĂĄs lejanas de mi entendimiento y
al levantar
la mirada soy tu presa
caigo como
otras veces habrĂ© caĂdo
tu sonrisa me
invita a pasar al fondo de la noche
en ese
territorio las tĂmidas formas de mis dĂas te recorren y
abrazado a tu
sombra otra vez caigo a tu pecho
que
transcurre en un sueño inacabado
en esa
agĂłnica canciĂłn no me detengo
mientras tu
escuchas barco a venus yo me entero de
los sucesos
de Macondo o
del peso atĂłmico del deseo y
si es luna
llena o nueva me restriego
en toda la
superficie de tu recuerdo
rozando tus
palabras
detrĂĄs de una
puerta que nunca conocimos
no pude
llegar a tu cuerpo recién comenzado o
saber la
consistencia de tus muslos
pulcramente
infames son los primeros tropiezos
en los
pasadizos de la adolescencia y
esa oquedad
en las sienes se queda como una marca de nacimiento
sigues siendo
bella bajo esta garua que me trae tu retrato
nunca nos
importo el paso de las estaciones y
por
cuestiones de rebeldĂa habĂamos renunciado a la muerte
ahora debes
estar clamada
la Ășltima vez
que nos vimos te reĂas de todo y
mandabas a la
mierda los inconvenientes
Ayer para
siempre fue tu cremaciĂłn
AMARTE ES
CRUZAR UN PUENTE EN PROCESO DE RECONSTRUCCIĂN
Tendré que
definirte oscilante o traĂda del pasado
saber donde
fluctĂșas como un sigiloso rito
huyendo del
desencanto
discernir
entre asombros y elementos quĂmicos
tu tenue
configuraciĂłn Ăłsea o esta nueva forma
de acercarte
a la nada fingiendo una apariencia de cero
observar
pacientemente
como un
insomne monje tibetano
en qué
universos se precipitan las estaciones azules de tu rostro
sin
angustiarme
por las
marcas en la espalda que me ha dejado
esta
habitaciĂłn vacĂa y tus gritos mas encarnizados
mientras mi
mente en blanco se cuela
por las
alcantarillas de esta realidad empĂrica
por las aguas
negras de lo que a simple vista
parece cierto
y al otro lado de la puerta es solo
un muro lleno
de angustias y avisos publicitarios
que no me
dejan ser libre o al menos
ser esa
criatura que hace el amor en los lugares pĂșblicos
mas transitados
por el insomnio
de las
señoras/señores agitando sus brazos agitando sus ¡oh!
fotografiando
todo a su paso emputecido selfie
y esas marcas
sin desaparecer detrĂĄs de las sirenas azules
detrĂĄs de las
sirenas rojas he perdido mi privacidad
me marcho a
otro hemisferio atravesando mundos cuesta arriba
salidas de
emergencia puentes
desplomados
USAR
VIAS ALTERNAS
a pesar del intenso trĂĄfico y la poca
consistencia
de mi
equipaje recorro atestados centros comerciales
para rescatar
lo poco que queda de tu recuerdo
en ascensores
o escaleras gastadas y
el mobiliario
arruinado siempre el mobiliario arruinado
pero el polvo
la arena se me cae de los ojos y
no sé quién
eres cuando llego tĂłxico a los paraderos
que me
secuestran a diario
bajo el humo
reluciente de esta contaminada vida
que me empuja
al plĂĄstico de cada dĂa
al caos al CO2
y en los
escritorios de la burocracia me sellan la mirada
hasta
quedarnos empapelados
CLAUSURA TEMPORAL
disperso en
folios irreconocibles
en sĂłtanos
donde balbucean mi nombre con desconcierto y
quiero saber
si alguien ha oĂdo mis gritos
desde la
ventana desde las azoteas
este aullido
a la luna en pos de una salvaciĂłn
pero la luna
no me aclara el asunto
esta tan rota
como el himen de la esperanza y
mi alteraciĂłn
se arrastra por pistas llenas de objeciones y
conductores
airados y sudosos como las pegajosas
manos de la
culpa y por el espejo retrovisor
no puedo
verte no puedo encontrarte
sigues
extraviada o yo sigo perdido
cuando freno
en seco o me estrello a 120 kph y
con esta
mirada post mortem sigo tus coordenadas
que me llevan
por otra direcciĂłn
por un paĂs
desolado donde siempre lo terrible es cierto
en medio de
pantallas que no se apagan y
quedo
plantado en un panorama estĂĄtico
como la
sonrisa desconcertante del tiburĂłn de Hirst
pero esa no
es una sonrisa es mĂĄs bien un gesto de dolor
lo sabemos
quienes hemos soportado esa manera de tocar
la ausencia
en los espejos o cuando coleccionamos
fotos
antiguas hasta herirnos los ojos y
ahora
amarillado sufro este vértigo
que vuelve
una y otra vez echĂĄndome de mis palabras
a un abismo
de ordenadas tumbas en
cĂłmodas
cuotas mensuales
la muerte es
ahora un asunto de mercado (mayorista)
cuando me
aborda mas de una realidad
que vienen a
mi encuentro y no puedo esquivarlas
aunque te
esté recordando desde las cenizas y
eres tan
distinta a lo que no eres
sin tener una
apariencia todavĂa
noche a noche
vuelvo a mirar en el fallido reflejo
esa parte que
me falta
la insensatez
detenida en los bordes de mi sombra
me despista
intento
reunir los pedazos de tu imagen
tierno
rompecabeza que oscila sin definirte
edificando tu
vacio con estos escombros que vienen a
mi puerta y
tocan y golpean
y las
rajaduras en el alma
abriéndose
como una grotesca bienvenida
el suelo con
su boca entreabierta queriendo tragarme
EXCAVACIĂN PROFUNDA
PELIGRO NO
PASAR
A estas
alturas no sĂ© entender las lĂneas divergentes
que deja tu
rastro en mis deseos
pero estoy
perdido en estas corrientes
en estos
relaves de un terco sentimiento que te busca
cerca de las
fronteras del humo y la desesperaciĂłn
pero tĂș eres
inexplicable en cada paso que doy
en cada
cuadrante en que me pierdo
inconsistente
aun no tienes
forma ni definiciĂłn
como yo no
tengo pasado ni futuro
esta tierra
este cielo que viene a golpear mi torpe semblante
es el aviso
de que solo somos numerables
en calles
ilusorias mientras todo va desapareciendo
del libro Siniestro de
Tiempo
MARCO ANTONIO
QUIJANO MIRANDA (Lima, 1970)
EstudiĂł
ComunicaciĂłn Audiovisual. En el 2013 publica su primer libro Poemas
Fantasma.
Ha
participado activamente en Recitales poéticos, ferias de libro y Encuentros de
escrito-
res, tanto en
Lima como en provincias. En el 2017 su poemario ColecciĂłn Privada o los
Colores Ocultos de la
TurbaciĂłn se hizo
merecedor del Premio Copé de Oro de la XVIII
Bienal de
PoesĂa, otorgado por PetroperĂș. Tiene dos poemarios inĂ©ditos prĂłximos a
editarse.